Las burbujas de Jordi Melendo

Champagne Bourdaire-Gallois Millésime 2008, cuando la emoción altera tu percepción

Hace poco he degustado el Champagne Bourdaire-Gallois Millésime 2008 (Pouillon, Massif de Saint-Thierry, Montagne de Reims) y este fue el comentario que publiqué en mi cuenta de Instagram: “Al disfrutarlo he recordado que guardaba en casa la tierra de una de las parcelas de David Bourdaire,  recogidas después de un día en que junto a su mujer, sus hijas y sus padres, planté con ellos un viñedo en la Champagne. El vino es soberbio, autentico, sobresaliente, agradables notas de autolisis. Hoy en casa hay champagne y también un trocito de la tierra que lo vio nacer”.

Y dado el espacio limitado de Instagram y que Mundo Vino me permite, quisiera hablaros más acerca de Champagne Bourdaire-Gallois. Conocí a David Bourdaire, su propietario, en 2010 (ya hemos cumplido una década de amistad David!), y fue de una manera curiosa. Después de visitar la Maison Lanson, en Reims, fui rápidamente a un McDonald’s, en aquella época las conexiones vía wifi no eran como ahora y me veía obligado a comer una hamburguesa para poder acceder a la red (no están mal los burguers del McDo, muy de vez en cuando). Allí publique en Facebook mi visita a Lanson y a los pocos minutos recibí un mensaje de David Bourdaire en el que más o menos me decía: “Soy un pequeño productor de champagne en Pouillon, en el Macizo de Saint Thyerry, muy cerca de Reims, te invito a conocer mis viñedos, mi bodegas y mis champagnes”. Le respondí muy rápido: “No puedo pero en mi próximo viaje a la Champagne nos vemos”… y así fue.

Con mi primera visita pude pisar sus viñedos, acariciar sus cepas y disfrutar de sus vinos, siempre en su buena compañía, la de su mujer y la de sus hijas, ese día nació una gran amistad compartida en posteriores visitas con otros colegas. Y regresé muchas veces, espero regresar muchas más.

David Bourdaire explota un viñedo de 6,87 Ha., certificado Bio produce unas 20.000 botellas al año. Sus vinos provenientes de la uva Meunier, cuyo terruño, en el Macizo de Saint Thierry, y la sílice de la tierra permite obtener estos toques yodados, picantes y salinos que hacen salivar la boca. 

Hace años aprecié cierta falta de confianza en su producto: “no le ves defectos?”. Ciertamente no los apreciaba y compartir degustación en otros profesionales quienes me aseguraban que se trataba de un buen champagne. Siempre le dije: “David, creo que lo haces muy bien, vas por buen camino”.

Y como dice el dicho (sabiduría) de que el tiempo pone a cada uno en su sitio, ahora David Bourdaire vende muy bien sus vinos en Francia, en EEUU, en Japón… donde son muy bien apreciados.

No en vano en el guía, su BSA ha obtenido 98/100 puntos, en cata a ciegas por parte del comité de la Guía Melendo del Champagne 2020-2021. Su champagne se sitúa entre los más grandes de la Champagne. Y yo, son influir, contento, por mi amigo David.