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López Cristóbal presenta su rosado de tinta del país y albillo mayor

López Cristóbal presenta su rosado de tinta del país y albillo mayor

• López Cristóbal Rosé 2025, que acaba de recibir un Bacchus de Oro, es la primera añada del rosado de la bodega de la Ribera del Duero burgalesa que cuenta con certificación ecológica.

Este vino se suma a La Linde, siendo así el segundo de la bodega en obtener dicha certificación.

• Este rosado es la manera perfecta de dar la bienvenida al buen tiempo, gracias a la frescura que le aporta el 40% de albillo mayor, sin abandonar el carácter propio del terroir ribereño, transmitido a través de su 60% de tinta del país.

Roa (Burgos), abril de 2026.- Bodegas López Cristóbal presenta una nueva versión de su vino rosado, con una renovada imagen, acorde con su elegancia y sutileza. Fiel a la tradición del rosado de la Ribera del Duero, en el que la mezcla de las variedades locales (tinta del país con albillo mayor) siempre ha estado presente, la bodega burgalesa actualiza su forma de elaborar rosados, con una mirada más actual, siempre en busca de la frescura y complejidad. Así la bodega presenta López Cristóbal Rosé 2025, un vino serio, gastronómico, que permite ser disfrutado en su juventud o dejarlo reposar en botella, para que muestre un perfil más amplio de matices. Esta nueva interpretación se acompaña de una nueva imagen, con una etiqueta más elegante y una botella más sugerente. La personalidad de este rosado, además, ha sido premiada recientemente con un Bacchus de Oro, distinción concedida por uno de los concursos internacionales más importantes de nuestro país, y al situarse entre los mejor valorados de su categoría, le ha proporcionado la nominación para optar ahora a ser el Mejor Vino Rosado en los Premios Alimentos de España 2026, concedidos por le Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Un rosado de Finca López Cristóbal Rosé 2025 procede de su viñedo Finca La Linde, plantado por la familia López Cristóbal hace ya más de 30 años, rodeando a la bodega, al más puro estilo de los châteaux. Situada a 770 metros de altitud y con unos suelos calcáreo-limosos ideales para el cultivo de la viña, a partir de esta añada 2025 la finca cuenta además con certificación ecológica. Este paso, según explica Galo López, tercera generación al frente de la bodega, es la consecución del férreo compromiso que esta bodega familiar ha mantenido en sus viñedos desde sus inicios, trabajados mediante una viticultura respetuosa y en armonía con el entorno.

Mención aparte merece la historia de la albillo mayor de López Cristóbal, que supone un 40% de este rosado. A principios de los 90 Santiago López, padre de Galo, plantó, en una hectárea de La Linde, 14 clones diferentes de esta variedad, enmarcados en una investigación que se llevaba a cabo en la Finca Zamadueñas del ITACYL de Castilla y Léon para la recuperación genética y la selección clonal de las variedades tradicionales de la zona.

Por lo que esta viña recoge la riqueza genética global de todos los albillos de la Ribera del Duero.

López Cristóbal Rosé 2025

La vendimia de las uvas de López Cristóbal Rosé 2025 es siempre manual, con paso por mesa de selección antes de entrar en bodega. Para preservar la fruta y la frescura, la añada 2025 de su Rosé ha contado con una ligera maceración en contacto con sus pieles y ha fermentado a 18º, consiguiendo así un delicado color rosa salmón pálido. En nariz es fresco y explosivo, con toques de fruta roja, conjugados con otros más cítricos y herbales que transmiten esa conjunción de la tinta del país, que le aporta el carácter de Ribera, y del albillo mayor, que completa el conjunto con frescura y elegancia. Delicado en boca y con gran armonía, es un rosado realmente versátil, que permite tanto disfrutar de un aperitivo como desenvolverse en un entorno gastronómico y que puede ser consumido de inmediato, si se quiere degustar su lado más vibrante, o dejar evolucionar hacia registros más complejos con un tiempo en botella. P.V.P.: 18,50 €

Bodegas López Cristóbal

En los años 30, Santiago López inició en la Ribera del Duero un proyecto familiar cuyo empujón definitivo en el mundo de la viticultura llegó en los años 80, coincidiendo con los comienzos de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Su hijo, también llamado Santiago, tras unos años como viticultor, elaboró su propio vino, creando Bodegas López Cristóbal. El nombre es el resultado de la unión de dos apellidos (López, por parte de Santiago, y Cristóbal, por parte de Lola, su esposa). Galo, miembro de la tercera generación y actualmente al frente de la bodega, supuso una ayuda determinante en la consolidación definitiva de López Cristóbal, así como el aporte de un carácter muy personal a los vinos. La construcción que alberga la bodega de López Cristóbal, rodeada de viñedo, mantiene la estructura de la finca agrícola que fue y a la que se sumó, en 2005, el edificio anexo de una antigua harinera construida a principios del siglo XX, una edificación típica de la arquitectura industrial de la época, levantada en piedra, ladrillo mudéjar y madera. Tras más de 30 años, la bodega puede presumir de ser ‘vignerons’ de la Ribera del Duero, pues todo el viñedo que utilizan para elaborar sus vinos es propio. Además, en cada una de sus etiquetas se esmeran por reflejar la identidad de un único viñedo. La clave de sus vinos está en dar el máximo protagonismo al viñedo, con mimo en la viticultura y la mínima intervención posible, para conseguir vinos elegantes, equilibrados, con personalidad y sin maquillajes, que puedan servirse en una mesa y hacer disfrutar a los comensales.