EL PANEL DE CATA DEL CONSEJO REGULADOR DOP
JUMILLA CALIFICA LA AÑADA 2025 DE MUY BUENA
LA CAMPAÑA 2025 SE RECORDARÁ COMO DE CONTRASTES. PRIMAVERA
LLUVIOSA, GRANIZO Y UN VERANO CÁLIDO, CON OLAS DE CALOR QUE
ESTRESARON LA UVA EN MOMENTO DE VENDIMIA.
Jumilla, lunes 18 de mayo. El pasado viernes 15 de mayo, día de San Isidro, patrón de
los agricultores, se llevó a cabo en el Museo del Vino de Jumilla, la cata oficial de
calificación de añada por parte del panel de cata del Consejo Regulador de la
Denominación de Origen Protegida Jumilla, compuesto en esta ocasión por 17 de sus
miembros.
Los especialistas Juan Miguel Baños, Loren Gil, María Palencia, Gertrudis
García, Pascual Tomás, Agustín Miñana, Jennifer Pérez, Antonio Fernández, Bartolo
Abellán, Diego Cutillas, Pedro Cutillas, Silvano Guirao, Juan Corredor, Juan Miguel
Benítez, Pascual Olivares, Luis Javier Pérez y Vicente Micó, cataron 35 vinos de la añada
2025, en la muestra organizada por el jefe del panel de cata del Consejo Regulador DOP
Jumilla, Joaquín Salamero Saorín, y la Secretaria gerente del Consejo Regulador DOP Jumilla, Carolina Martínez Origone.
En la cata también se valoró el vino genérico que se embotellará este año para las
actividades de promoción del CRDOP Jumilla.
El mejor vino de 2025, dicen los enólogos, es un tinto de Monastrell, que esta añada
muestra mucha capa, mucho color, más fruta negra que roja, más concentración y muy
aromático. Vinos fluidos y con volumen en boca. Tanino fino y amable, y, muy buena
calidad.
El panel de cata ha decidido que la calidad de estos vinos es MUY BUENA, describiendo
así una añada muy complicada, que los viticultores y bodegas supieron gestionar, con dedicación y precisión milimétrica. Tras tres años de sequía extrema, la añada 2025, será
recordada por el intenso pedrisco que arrasó más de 4.000 hectáreas de viñedo, y el fin
de la severa sequía que azotaba la zona desde 2022.
Las lluvias de la primavera fueron muy beneficiosas, pero no llegaron a recuperar el
viñedo, dado que la viña arrastraba demasiada fatiga tras tres años sufriendo. Además, la ola de calor intensa de agosto aceleró los ritmos de maduración de las viñas, y obligó a adelantar la vendimia, un verdadero reto para los agricultores y enólogos de la DOP Jumilla.
Los vinos que están saliendo al mercado de la añada 2025, se muestran afrutados,
equilibrados y de gran calidad. Además, las bodegas DOP Jumilla continúan innovando
y ofreciendo novedades al consumidor. Una veintena de elaboraciones se estrenan con
esta añada, las cuales están sorprendiendo y conquistando al consumidor y a la crítica
especializada. Se lanzan al mercado vinos de nuevo cuño, estilos actuales para el
consumidor que pide vinos más frescos y ligeros, sin olvidar los estilos clásicos para los clientes más fieles.
Por fin, se puede dar por terminada la intensa sequía, y en este 2026 la zona goza de
buena salud. Las lluvias abundantes caídas de manera suave y repetida del invierno y
primavera auguran una recuperación total del viñedo y una cosecha prometedora.
Sobre la Denominación de Origen Protegida Jumilla
La Denominación de Origen Protegida Jumilla posee una tradición vitivinícola que se
remonta a los restos de vitis vinífera – junto a utensilios y restos arqueológicos – hallados
en Jumilla originarios del año 3.000 a.C., siendo los más antiguos de Europa.La zona de producción, en altitudes que varían entre los 320 y 980 metros y surcada por
sierras de hasta 1.380 metros, la delimitan, por un lado, el extremo sureste de la
provincia de Albacete, que incluye los municipios de Hellín, Montealegre del Castillo,
Fuente Álamo, Ontur, Albatana y Tobarra; por el otro, el norte de la provincia de Murcia,
con el municipio de Jumilla. Más de 20.000 hectáreas de viñedo, en su mayoría de
secano, y en vaso, ubicado sobre suelos predominantemente calizos.
El total de viñedo viejo en la DOP Jumilla supone más de 20% de la superficie, siendo la variedad Monastrell la mayoritaria (el 90% de la viña vieja). Se estima que gran parte de esta viña vieja está plantada a pie franco, al menos 1.000 hectáreas, destacando que el
89% es Monastrell, 6% Airén y 3% Garnacha Tintorera.Las características climáticas, con escasas precipitaciones que apenas alcanzan los 300 mm al año y las más de 3.000 horas de sol permiten unas condiciones idóneas para el cultivo ecológico, mayoritario en esta denominación de origen.



