Navarra vuelve a mirar a sus raíces… y lo hace en forma de vino. Oneca ya es una realidad y se convierte en el primer vino elaborado con una variedad histórica navarra recuperada, una uva que estuvo a punto de desaparecer y que hoy vuelve a expresarse en copa.
Detrás de Oneca hay años de investigación, recuperación y paciencia, con un objetivo claro: rescatar parte del patrimonio vitivinícola navarro y demostrar que el futuro del vino también pasa por mirar al pasado.
Una variedad prácticamente olvidada tras la filoxera y los profundos cambios del viñedo durante el siglo XX, que hoy regresa con identidad propia.
🏡 Bodegas elaboradoras
Oneca nace de un proyecto colectivo impulsado en Navarra, en el que participan bodegas navarras comprometidas con la defensa del territorio, la investigación varietal y la preservación del patrimonio vitícola.
La elaboración se realiza en pequeñas producciones y con un enfoque respetuoso, tanto en viñedo como en bodega, buscando que esta variedad histórica recuperada se exprese sin artificios y con total fidelidad a su origen.
Un trabajo conjunto donde tradición, conocimiento y pasión por el vino se unen para devolver a la copa una parte olvidada de la historia vitivinícola navarra.
🍷 Nota de cata (informal)
A la vista se muestra limpio y brillante, con un color atractivo que ya invita a probarlo.
En nariz sorprende por su frescura y autenticidad, con aromas de fruta viva y un sutil toque herbal que recuerda a los vinos de antes, pero con un enfoque actual.
En boca es ágil, fresco y con personalidad, con buena acidez y un paso fácil, pero con carácter. No cansa, no pesa y deja claro que no es un vino convencional. El final es agradable y persistente, con un recuerdo que habla de territorio y origen.
Un vino honesto, diferente y con alma. De los que se disfrutan sin complicaciones… y se recuerdan.
🍇 Mucho más que un vino
Oneca no es solo un lanzamiento, es memoria líquida, identidad y una declaración de intenciones. Un vino que amplía el mapa varietal de Navarra y demuestra que recuperar el pasado puede ser una de las mejores formas de construir el futuro del vino.
Ideal para curiosos, amantes de la historia y para quienes buscan vinos con algo más que sabor.


