Por primera vez, todos los vinos espumosos de la marca Recaredo comparten este principio de elaboración. Cada vino realiza la segunda fermentación con mosto procedente del mismo viñedo que le ha dado origen. Este hito representa un paso más en el compromiso histórico de Recaredo por elaborar vinos que sean un fiel reflejo de su origen y de su terruño. Sant Sadurní d’Anoia, 14 de octubre de 2026 – Recaredo, familia de viticultores y elaboradores de vino espumoso y una de las bodegas fundadoras de Corpinnat, ha alcanzado un nuevo hito en su apuesta por los vinos de terruño. A partir de la añada 2025, el 100% de los Corpinnats de la marca Recaredo realizan la segunda fermentación en botella con mosto procedente de los mismos viñedos que han dado origen a cada uno de los vinos. Esta práctica permite que los azúcares naturales necesarios para la toma de espuma provengan del propio viñedo, sin necesidad de incorporar azúcares de origen externo, y culmina un proceso iniciado hace trece años. Un camino iniciado hace más de una década Las primeras pruebas con mosto fresco se remontan al año 2013. Dos años más tarde, el Recaredo Subtil 2015 se convirtió en el primer espumoso de Recaredo en realizar la segunda fermentación con mosto de su propio viñedo. A partir de la añada 2017 se incorporaron Reserva Particular y Turó d’en Mota, coincidiendo con la decisión de la bodega de abandonar definitivamente la sacarosa refinada de caña en toda su gama y sustituirla por mosto de los viñedos familiares o mosto concentrado rectificado ecológico. El proceso continuó con la incorporación de Serral del Vell, a partir de la añada 2024, y se completa ahora con Terrers e Intens Rosat, de la añada 2025. De este modo, los seis Corpinnats de la marca Recaredo —Terrers, Intens Rosat, Serral del Vell, Subtil, Reserva Particular y Turó d’en Mota— comparten, por primera vez, un mismo principio: cada vino obtiene de su propio viñedo tanto la uva con la que se elabora como el mosto que le permite volver a fermentar dentro de la botella. Los Corpinnats del proyecto Recaredo L’Infinit continúan realizando la segunda fermentación con mosto concentrado rectificado ecológico. Ton Mata, tercera generación de la familia Recaredo y enólogo, explica: «Nuestro compromiso siempre ha sido elaborar Corpinnats absolutamente vinculados a su origen. Llegar al punto en que cada vino realice la toma de espuma en botella con mosto del mismo viñedo que lo ha visto nacer es, para nosotros, una evolución natural de esta manera de trabajar. El viñedo da origen al vino y, al mismo tiempo, proporciona lo que necesita para volver a fermentar dentro de la botella. Es una manera de llevar todavía más lejos la idea de elaborar Corpinnats verdaderamente de terruño».Ton Mata, tercera generación de la familia Recaredo y enólogo El vínculo con el origen, también en las fermentaciones Este paso se enmarca en una manera de entender la elaboración que busca profundizar en la conexión de cada vino con su viñedo, también a través de los elementos que intervienen en las fermentaciones. Desde el año 2020, todos los Corpinnats de Recaredo y Recaredo L’Infinit fermentan con levaduras propias, aisladas de sus viñedos y seleccionadas para iniciar tanto la primera como la segunda fermentación. Esta práctica es fruto de un largo trabajo de investigación y selección de levaduras autóctonas, iniciado en 1999 con la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB) de la Universidad Politécnica de Madrid y, posteriormente, con el Institut Català de la Vinya i el Vi (INCAVI). La utilización de mosto y levaduras procedentes de los propios viñedos permite reducir la dependencia de materias primas agrícolas externas y reforzar la continuidad entre el viñedo y el proceso de elaboración. Así, la uva no solo da lugar al vino base, sino que también aporta los azúcares naturales que hacen posible la segunda fermentación, responsable de la formación del carbónico, antes de iniciar las largas crianzas sobre lías, que, en Recaredo, van desde los 30 meses hasta más de 25 años en el caso de las enotecas más especiales.Anna Caballero, del equipo técnico de Recaredo, realizando el recuento de las poblaciones de levaduras propias para iniciar la primera fermentación del mosto durante la vendimia de 2026. |



