• La bodega ribereña hace un restyling de Finca Valdelayegua, uno de sus vinos más demandados, para reforzar su vínculo con el terruño e integrarlo en su Colección Fincas
• El rediseño sitúa el viñedo en el centro del relato e incorpora elementos que conectan la etiqueta con el paisaje del que procede, en este caso con un bonito guiño a una yegua
• Suculento, fresco y aterciopelado, este crianza de tempranillo con notas de merlot es un vino que responde a lo que se espera de un buen Ribera: carácter, equilibrio y una forma de hacer que no falla
En Pradorey llevan años poniendo el foco en el viñedo, trabajándolo para que cada referencia exprese con fidelidad el carácter del lugar en el que nace. Un camino en el que la intervención se reduce a lo esencial para dejar que sea el propio terruño el que marque el estilo.
Esta forma de entender el vino es la que da sentido a la evolución de Finca Valdelayegua, entre los más demandados y consumidos de la bodega, para reforzar su vínculo con el origen e integrarlo en su Colección Fincas, centrada en vinos de finca.
El rediseño sitúa el viñedo en el centro del relato e incorpora elementos que conectan la etiqueta con el paisaje del que procede.
La nueva imagen de Finca Valdelayegua no nace para modernizar, sino para afinar ese relato: hacer visible lo que siempre ha estado ahí. El viñedo, el paisaje y un lugar concreto. “Hay cambios que no son solo estéticos. Son una forma de contar mejor de dónde venimos”, comenta Fernando Rodríguez de Rivera Cremades, CEO de Pradorey.
Pero lo más interesante de esta elegante etiqueta -sencilla y limpia- está en el detalle, y el ojo más observador verá claramente la cabeza de una yegua. No es un recurso gráfico, es una pista, un guiño al origen del nombre: el “valle de las yeguas”. Un elemento que conecta el vino con su paisaje, convirtiendo la etiqueta en narrativa. Con esta renovación, Pradorey busca contar con mayor claridad la esencia de Finca Valdelayegua: un vino de finca, nacido de un lugar concreto y con una identidad propia, en el que con cada sorbo nos bebemos la Ribera del Duero.
Finca Valdelayegua 2022 nace a más de 800 metros de altitud, sobre suelos arcillo-calcáreos que aportan estructura, profundidad y carácter. Un viñedo de parcelas diferenciadas donde la altitud, la orientación y la diversidad de suelos favorecen una maduración equilibrada de la uva.
En copa se muestra estructurado y equilibrado, donde la concentración y la frescura conviven de forma natural. Un crianza con buena presencia en boca, textura sedosa y un paso firme, en el que la fruta tiene peso, pero siempre sostenida por una acidez equilibrada que lo hace ágil y fácil de beber.
El PVP por botella es de 15 €.
Pradorey (www.pradorey.es) cuenta con 21 referencias, cada una con algo que decir y su propia ‘personalidad’. La mejor forma de descubrirlas y encontrar nuestro favorito es conocerlos de cerca, en sus visitas a la bodega y los planes de enoturismo, que pueden convertirse en la escapada perfecta con pernocta en La Posada y disfrute de su excelente gastronomía. Todos pueden adquirirse en la web de la bodega, https://www.pradorey.es/tienda-online/.



