La bodega familiar bicentenaria presenta, en un encuentro privado, “La Sociedad
de la Bota”, una iniciativa creada para estrechar el vínculo de pertenencia con
Barbadillo, compartir algunos de sus grandes vinos de crianza y acercar a sus
miembros a un patrimonio enológico único.
Sanlúcar de Barrameda, 13 octubre de 2026 .— Bodegas Barbadillo ha presentado
oficialmente La Sociedad de la Bota, una nueva iniciativa concebida para establecer una relación más estrecha entre la bodega y un reducido grupo de personas especialmente vinculadas a sus vinos, su historia y Sanlúcar de Barrameda.
El acto de presentación tuvo como protagonista a Carlos Herrera, que se incorpora
como socio número 1 de La Sociedad de la Bota y contará con una bota de Palo Cortado dentro de las históricas instalaciones de Barbadillo.
La jornada, que se celebró en un entorno privado, comenzó con unas palabras de
bienvenida de Víctor Vélez, director general de Bodegas Barbadillo, impulsor del
proyecto, quien destacó el valor de abrir una parte del patrimonio de la compañía a
personas que mantienen una relación especial con sus vinos.
“Barbadillo lleva más de dos siglos conservando vinos y botas que forman parte de la
historia del Marco de Jerez. La Sociedad de la Bota nace de la voluntad de compartir
una parte de ese patrimonio con personas que no solo admiran nuestros vinos, sino
que quieren mantener con la bodega una relación más cercana y duradera”, señaló
Víctor Vélez.
A continuación, Álvaro Alés, director de Marketing y Comunicación de Bodegas
Barbadillo, actuó como maestro de ceremonias y explicó el concepto y el origen de
una iniciativa que busca convertir la admiración por los grandes vinos de crianza en
una relación de pertenencia con la casa.
La parte enológica de la presentación corrió a cargo de Montse Molina, enóloga de
Barbadillo, quien dirigió una degustación de los tres perfiles de vino disponibles dentro
de la categoría más exclusiva de la Sociedad: Amontillado, Oloroso y Palo Cortado.
Carlos Herrera se había decantado previamente por este último para su bota personal.
La elección del Palo Cortado resulta especialmente significativa dentro de la historia
reciente de Barbadillo, una bodega estrechamente relacionada con algunos de los
grandes reconocimientos obtenidos por esta categoría.
Según el propio Carlos Herrera “Yo soy un amante del vino, y si eres amante del vino,
lógicamente tienes que ser un amante del vino de Sanlúcar, que es el vino más
prestigioso, trabajado e historiado… de España.
El pertenecer a La Sociedad de la Bota
de Barbadillo me llena de orgullo y satisfacción, como decía el clásico, pero sobre
todo me llena de vino con moderación. Prometo venir a disfrutar del contenido porque
yo mismo soy continente del contenido”.
Tras las palabras de Carlos Herrera, uno de los momentos más representativos del
encuentro llegó con la degustación de su propio Palo Cortado, servido directamente
desde la bota por un venenciador de Barbadillo.
Reliquia Palo Cortado fue el primer vino del Marco de Jerez en conseguir los 100 puntos
Parker, mientras que años después Palo Cortado San Roberto volvió a alcanzar la
máxima puntuación. El carácter excepcional de este tipo de vino también quedó
reflejado en el documental Jerez y el misterio del Palo Cortado, dirigido por José Luis
López-Linares, en el que Barbadillo participa como uno de los actores relevantes de un
relato coral sobre las bodegas, los vinos y la cultura del Marco de Jerez.
La Sociedad de la Bota contará además con un espacio propio dentro de Barbadillo.
La bodega ha habilitado para ello una zona especialmente singular de sus
instalaciones, situada junto a un viñedo plantado en el interior del propio conjunto
bodeguero. En la entrada se ha instalado un azulejo pintado a mano con la imagen
de La Sociedad de la Bota, que da nombre al espacio y lo incorpora de manera
permanente a la geografía histórica de la casa.
A partir de ahora, Carlos Herrera podrá regresar a Barbadillo para degustar su Palo
Cortado junto a familiares, amigos o invitados y tendrá la posibilidad de realizar una
vez al año un embotellado personalizado procedente de su bota, con etiqueta propia.
La iniciativa se estructura en tres niveles de pertenencia. Bota VOS, vinculada a los
vinos Very Old Sherry, toma como referencia crianzas de más de veinte años; Bota
VORS, asociada a los Very Old Rare Sherry, a partir de treinta años; y Bota 1821, la
categoría de mayor vinculación, cuyo nombre recuerda el año en que Benigno
Barbadillo fundó la bodega.
Esta última permite mantener una relación directa con una bota de Barbadillo y
acceder a experiencias específicas alrededor de ella, entre las que se encuentran la
degustación en bodega, el embotellado personalizado y encuentros privados.
Al este acto de presentación han acudido Javier Visiers Lecanda, consejero delegado
de Ábside Media; Joaquín López-Sáez, director de COPE Sevilla; César Saldaña,
Presidente del Consejo Regulador de las denominaciones de origen Jerez-Xerez-Sherry
Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda y Vinagre de Jerez; y José Jurado Morales,
presidente de la Orden de la Solear y catedrático de Literatura Española de la
2Universidad de Cádiz. Estos dos últimos han puesto en valor con sus intervenciones la
calidad de los vinos históricos de Barbadillo y su vinculación con la cultura y la literatura
respectivamente.
Con la incorporación de Carlos Herrera como socio número 1, La Sociedad de la Bota
inicia oficialmente su andadura como una nueva forma de relación entre Barbadillo y
quienes desean formar parte activa de su historia.
Sobre Bodegas Barbadillo
Fundada en 1821 en Sanlúcar de Barrameda, Bodegas Barbadillo es una empresa familiar con más de dos siglos de historia. Su trayectoria innovadora incluye hitos como la primera manzanilla embotellada y el desarrollo de nuevas categorías que han ampliado las formas de disfrutar del vino.
Líder en la D.O. Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda y presente en más de 50 países, la compañía combina sus vinos históricos con propuestas que responden a nuevas formas de consumo. En los últimos años ha incorporado bebidas listas para tomar y vinos de baja graduación y sin alcohol, manteniendo su
vínculo con la cultura del vino y el territorio de Sanlúcar.



