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EL ENOTURISMO DE PRADOREY EN SEMANA SANTA SE DISFRUTA EN FAMILIA

Bodega y Viñedos Pradorey, ubicada en plena Ribera del Duero, retoma su enoturismo familiar para disfrutar de una Semana Santa con actividades para grandes y pequeños

• Los días 2, 3 y 4 de abril a las 11:00 y a las 17:30 h, el enoturismo se vive con los niños, se visita el viñedo, se recorre la bodega y a la hora de la cata, los adultos prueban 3 vinos y ellos viven su propia experiencia, catando mosto y participando en un taller de pintura

• El viaje también se puede convertir en un planazo y optar por pernoctar en La Posada de Pradorey, una joya de estilo herreriano del s. XVII que ha acogido a ilustres personajes, y conocer su nueva gastronomía, basada en el paisaje que les rodea

Gumiel de Mercado, marzo de 2026

El enoturismo ha pasado a formar parte de nuestro ocio, y como actividad lúdica, lo ideal es poder disfrutarlo en familia, incluyendo a los más pequeños de la casa. Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina y esos días sin cole, Bodegas Pradorey (Carretera CL – 619 km 66, 1. Gumiel de Mercado, Burgos. Tel. 947 54 69 00. www.pradorey.es), en plena Ribera del Duero y a solo 1 h y media de Madrid, retoma una actividad de enoturismo enfocada a vivirla en familia.

En este plan especial —pensado para ir con niños a partir de 5 años— se adapta el enoturismo para que todos disfruten. La visita arranca en el viñedo, una de las zonas que más les gusta y llama la atención a los peques, donde se explica las partes de la vid, para continuar recorriendo la bodega, desde la ajetreada sala de embotellado, hasta la de barricas donde reina el silencio, sin olvidar una de las joyas de Pradorey, su sala de tinajas o el imponente cementerio de botellas. Hasta aquí se comparte el plan y a la hora de catar, los adultos disfrutan de 3 vinos de alta gama y los infantes se van a hacer su propia cata, en este caso, de mosto y además participan en un taller de pintura. Esta actividad que aúna naturaleza, cultura y diversión podrá disfrutarse los días 2, 3 y 4 de abril, es decir, en plena Semana Santa y está disponible en horario de mañanas a las 11:00 h y de tardes a las 17:30 h.

Su precio es de 36 € adultos y 15 € los niños.

El plan puede complementarse con una comida en el restaurante de La Posada de Pradorey (https://pradorey.es/restaurante/), ubicada a 2 km de la bodega, cuya carta está protagonizada por ingredientes locales, muchos de ellos producidos en la misma finca de Pradorey, como es el caso de los platos elaborados con vaca, lechazo, jabalí, manzanas, miel, leche y quesos…

La experiencia en familia puede convertirse en inolvidable si además se pernocta en dicha posada —propiedad de la familia Cremades, al igual que la bodega—, una joya de estilo herreriano que data del s. XVII y que ha acogido a ilustres personajes a lo largo de la historia como Juana la Loca, Cervantes, Felipe IV y el Duque de Lerma, que la reconstruyó sobre las ruinas del pabellón de caza de los Reyes Católicos en 1601 para albergar al rey Felipe III.

Con esta historia y las anécdotas de cada uno de sus visitantes, se convierte en uno de los alojamientos más singulares y recomendados de la zona. Por ejemplo, Rubens terminó aquí el famoso retrato ecuestre del Duque de Lerma que ahora está en el Museo del Prado pero que pasó muchos años en las paredes de esta construcción.

Cuenta con 18 habitaciones y en muchas de ellas se pueden añadir camas supletorias. Pradorey (www.pradorey.es) es osadía, es pasión, intuición y libertad y eso es lo que transmiten las variadas referencias de esta singular familia, pero también su idea de enoturismo, una experiencia única que hay que vivir in situ. No en vano es una de las bodegas de obligada visita de la zona.