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Señorio de Otazu

Otazu es algo especial. Además de ser la bodega más septentrional de España en vino tinto, también es un entorno, un viñedo, un paisaje de ensueño y una filosofía de elaborar vinos de calidad. La rigurosa selección continua de las uvas de su Pago y el singular terroir del Valle de Etxauri, convierten a Bodega Otazu en un referente vinícola reconocido internacionalmente.

Al margen de sus vinos, Otazu es sinónimo de cultura, naturaleza, respeto y gusto por lo exquisito. Situado en un entorno único de Navarra, enmarcado dentro de la Merindad de Pamplona, entre la Sierra del Perdón y la Sierra de Echauri, con el río Arga como delimitador natural, destaca en la finca su núcleo histórico, el Señorío de Otazu, compuesto por el Palacio del siglo XVI, una torre de defensa palomar del XIV y la Iglesia de San Esteban del siglo XII. Sin duda, un espacio bucólico, rodeado por un frondoso bosque y caballos alrededor que invita al recogimiento, a pararse y disfrutar de todos los sentidos a la vez… Aromas, colores, sabores y sonidos que permiten soñar y navegar por la Edad Media.

En el centro de la finca se encuentra la bodega antigua, construida en 1860 y a la que se le añadió ,enterrada bajo tierra, la nueva bodega de elaboración en el año 1996. Alrededor de la misma, están las 115 hectáreas de viñedo con los que elaboran sus vinos. Dentro de la bodega nueva llama la atención la impresionante sala de crianza en barricas, todas ellas de roble francés Allier, asemejándose a una “Catedral del vino”.
El reconocimiento de esta bodega entre los 43 Chateaux de Lujo del Mundo (publicado en el libro Luxury Winery Estates) y estar considerada entre las 100 bodegas más emblemáticas de España, son fiel reflejo de lo que uno puede encontrar.

La calidad de sus vinos, con uva Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot para tintos y Chardonnay para blancos, son fruto de la rigurosa selección continua en su pago de viñedos a lo largo del año. La uva es la protagonista en todo el proceso y su personalidad viene marcada por las influencias atlánticas y mediterráneas que favorecen su maduración, gracias al microclima excepcional donde se cultivan. Sólo en el terroir se encuentra el secreto de unos vinos elegantes, finos y complejos, pero de enorme placer para el consumidor.

Todo esto es lo que ha llevado, a mediados del año 2009, a ser reconocido oficialmente por el Gobierno Español entre los 10 “Vinos de Pago” españoles, la máxima categoría alcanzable en nuestro país, por encima de los niveles de calidad amparados en las Denominaciones de Origen y las Denominaciones de Origen calificadas. Este reconocimiento es la primera meta que se marcó en el proyecto desde sus inicios, que fuera reconocida su personalidad, su calidad y la excelencia en todos los procesos.

De ahora en adelante, es su misión continuar con aún más excelencia en los procesos, y adentrarse en crear valor para su cliente del Siglo XXI, un cliente más informado, más conocedor y mucho más abierto a ver y probar alternativas. Sólo con el compromiso interno de todo su equipo, que siempre debe tener en cuenta al cliente final en el desarrollo de su trabajo, conseguiran afianzarse en la mente del consumidor como un producto de primer nivel, en los que el precio ya no supone el primer motivo en la decisión de compra.

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