La vendimia 2026 ya está en marcha y lo hace con un denominador común: el calor. Las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas han acelerado la maduración de la uva, obligando a numerosas bodegas españolas a adelantar el inicio de la recolección.
En algunos casos, además, la vendimia se realizará por primera vez durante la noche para preservar la calidad del fruto.
Un inicio cada vez más temprano
Las primeras tijeras ya trabajan en viñedos de Canarias, Andalucía y Cataluña, confirmando una tendencia que se repite en los últimos años: las campañas comienzan antes debido al cambio en las condiciones climáticas.
Uno de los casos más destacados es el de Juvé & Camps, histórica bodega del Penedès, que ha iniciado la vendimia en la última semana de julio, la más temprana de su historia. La firma, además, introduce una importante novedad: realizará la recogida en horario nocturno, aprovechando las temperaturas más bajas para conservar mejor la frescura, la acidez y el potencial aromático de las uvas destinadas a sus cavas y vinos tranquilos.
Según la propia bodega, el adelanto responde directamente a la rápida evolución de la maduración provocada por las altas temperaturas registradas este verano.
Las primeras bodegas en vendimiar
Además de Juvé & Camps, otras zonas vitivinícolas ya han dado el pistoletazo de salida:
Lanzarote, donde la vendimia comenzó a mediados de julio.
Fuerteventura, con las primeras parcelas de Malvasía Volcánica y Listán Negro.
Montilla-Moriles, iniciando la recogida de Pedro Ximénez.
Condado de Huelva, con excelentes expectativas de calidad.
Mientras tanto, denominaciones como Rioja, Ribera del Duero, Navarra, Rueda, Somontano o La Mancha siguen muy de cerca la evolución del viñedo y podrían comenzar la vendimia en los próximos días o durante la primera quincena de agosto, dependiendo de cada variedad y parcela.
Vendimiar de noche: una práctica en auge
Cada vez son más las bodegas que optan por la vendimia nocturna. Recoger la uva cuando el termómetro marca varios grados menos permite:
Mantener mejor los aromas varietales.
Reducir la oxidación del mosto.
Disminuir el consumo energético en bodega al llegar la uva más fría.
Preservar la acidez natural, especialmente importante en vinos blancos y espumosos.
Lo que hace unos años era una excepción, hoy empieza a convertirse en una estrategia habitual frente a los veranos cada vez más cálidos.
¿Qué podemos esperar de la añada 2026?
Aunque todavía es pronto para hacer una valoración definitiva, el estado sanitario del viñedo es, en general, bueno. Si las temperaturas se estabilizan y no aparecen episodios extremos de tormentas o granizo, las primeras previsiones apuntan a una cosecha de buena calidad, con uvas muy sanas y una excelente concentración.
Como cada campaña, será el trabajo de viticultores y bodegas el que marque la diferencia entre una buena vendimia y una gran añada.



